El ministro de Salud, Víctor Atallah, plantea tres capacidades esenciales para sostener la atención sanitaria ante crisis: gobernanza, información y continuidad digital, y suministros e infraestructura resiliente

Cuando una emergencia altera las condiciones habituales de un país, la capacidad de un sistema de salud no se mide únicamente por su funcionamiento cotidiano, sino por su posibilidad de mantener la atención, proteger vidas y responder a las necesidades de la población mientras la crisis está en desarrollo.
La pregunta sobre qué tan preparado está el sistema sanitario dominicano para enfrentar este tipo de escenarios estuvo entre los temas abordados por el ministro de Salud, Víctor Atallah, durante el Diálogo Regional de Política: Construyendo sistemas de salud resilientes en América Latina y el Caribe, que reúne en Santo Domingo a autoridades y especialistas de 25 países.
En el encuentro, organizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Atallah sostuvo que la preparación debe comenzar antes de que ocurra una emergencia y que la resiliencia de un sistema sanitario depende de su capacidad para continuar funcionando cuando las condiciones dejan de ser normales.
“La resiliencia no es improvisar bien bajo presión. Es haber identificado los riesgos; haber definido quién decide, quién coordina y quién actúa; haber protegido la infraestructura, el agua y los medicamentos; y haber entrenado al sistema para seguir cuidando cuando las condiciones dejan de ser normales”, afirmó.

Desde esa perspectiva, el ministro destacó algunas de las medidas adoptadas en República Dominicana para fortalecer la capacidad de preparación y respuesta.
Entre ellas citó la creación y puesta en funcionamiento del Viceministerio de Gestión de Riesgos y Salud Ambiental, como una estructura permanente para anticipar riesgos y coordinar acciones frente a situaciones que puedan afectar la salud de la población.
También resaltó la certificación internacional del primer Equipo Médico de Emergencia de República Dominicana (EMT-1) y su posterior despliegue en Venezuela, como muestra de la capacidad que puede desarrollar el país para responder ante situaciones extraordinarias, incluso fuera de su territorio.
Pero mantener los servicios de salud durante una crisis requiere más que disponer de equipos especializados. Atallah identificó tres capacidades que, a su juicio, no pueden improvisarse cuando ocurre una emergencia: la gobernanza; la información y continuidad digital; y la disponibilidad de suministros e infraestructura resiliente.
La primera supone tener claramente establecidos los mecanismos de decisión, coordinación y actuación. La segunda implica contar con información oportuna y sistemas capaces de continuar operando aun cuando una emergencia afecte las condiciones habituales.
La tercera está relacionada con garantizar infraestructura, medicamentos, agua y otros recursos esenciales para sostener la atención.
“En el terreno, las estructuras adquieren rostro. Una familia que busca ayuda no pregunta cuántos documentos fueron aprobados; pregunta si hay un equipo listo, si hay medicamentos”, expresó el ministro.
El planteamiento cobra relevancia ante un escenario regional marcado por amenazas cada vez más diversas, entre ellas olas de calor extremo, inundaciones, tormentas, sequías, cambios en las enfermedades transmitidas por vectores y eventos sísmicos, que pueden generar presión simultánea sobre los servicios sanitarios.
El desafío, por tanto, no consiste solamente en responder cuando ocurre una emergencia, sino en determinar si hospitales, personal, sistemas de información, suministros y estructuras de coordinación están preparados para mantener la atención mientras dure la crisis.
El diálogo regional, que se desarrolla del 9 al 11 de septiembre en Santo Domingo, incluye sesiones sobre gobernanza, salud digital, financiamiento, infraestructura y cadenas de suministros, además de ejercicios destinados a definir acciones para fortalecer la resiliencia de los sistemas de salud de América Latina y el Caribe.
Participaron la vicepresidenta de la República, Raquel Peña; el director del Servicio Nacional de Salud, Julio Landrón; el representante de la Organización Panamericana de la Salud, Bernardino Vitoy; así como ministros, viceministros y directores de salud de distintos países de la región.
Ver el video https://youtu.be/o86KW-exEzU.
